| Los Jaivas y el Banch: un espectáculo imperdible |
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| Jueves, 15 de Mayo de 2008 01:00 | |
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Por Marietta Santi
París-Santiago, obra de Gigi Caciuleanu –director del Ballet Nacional Chileno- que fuera premiada con un APES en 2003, año de su estreno, volvió recargada al escenario del Teatro Universidad de Chile. La mixtura entre Los Jaivas, interpretando en vivo temas tan emblemáticos como Hijos de la Tierra o Amor Americano, y la excelente interpretación de los bailarines del Banch, da por resultado una pieza que trasciende la danza y la música para convertirse en un espectáculo transversal, generacional y socialmente. Lo que se vive en el escenario es literalmente una fiesta. De cuerpos bellos, energía positiva, humor, romance y la música que todos llevamos en el inconsciente. A nivel técnico, este París-Santiago está depurado en comparación con su primera entrega. De partida, el ensemble Jaivas-BANCH es armónico y complementario. Los músicos no se roban la película, sino que danza y música fluyen de la mano. Lo mismo sucede con los temas del repertorio francés (Piaf, Baker, Brel), que colaboran en las transiciones y matizan la euforia del grupo chileno. Pero lo mejor está a cargo del ballet. Caciuleanu ajustó transiciones, limó detalles y dejó una pieza donde nada sobra. No hay baches en escena, sino una renovación constante de la energía. Dúos, solos, trabajo de conjunto, ritmo y juego coreográfico es lo que vemos. Virtuosismo pero también mucha interpretación. En este último punto destacan Carola Alvear y Cristián Contreras en el dúo Rosas en el Jardín, donde la emoción traspasa al espectador, que se olvida de poner los ojos en lo técnico para dejarse llevar por lo que la pareja es capaz de crear con miradas, sonrisas y pequeños contactos. Otra dupla que llama la atención es la de Jorge Carreño y Rita Rossi. Ambos realizan un complejo dúo donde la precisión y la destreza son exigencias de alto nivel y ella, italiana y nueva en este espectáculo, sale airosa. Si bien el resultado es diferente a lo que era el mismo dúo con Carreño y Paola Moret, la fisicalidad que le aporta Rossi le da un sesgo nuevo y atractivo.
Además de los nombres de siempre (Jorge Carreño, Vivian Romo, Natalia Schonffeldt, Alex Gauna, César Sepúlveda, Carola Bravo) hay que destacar a rostros más nuevos como Carolina Riera, una bailarina limpia, segura, que vuela por los aires en cada lift y que capta la atención del público cuando aparece como víctima del vampiro. A lo anterior se suma la entrega irrestricta de todo el elenco. Ellos y ellas ponen toda la energía en el escenario, toda su fuerza como personas y como bailarines, consiguiendo que cada cuadro sea una experiencia para el espectador. París-Santiago 15, 16 y 17 de mayo, a las 19:30 horas en el Teatro Universidad de Chile. Entradas en venta en la boletería del Teatro Universidad de Chile, Providencia 043, metro. Precios estudiantes $1500, general desde $6500. Descuento con tarjetas de multitiendas. |



