En el umbral de un nuevo siglo, cuando Chile parece prepararse para dejar atrás el pasado, Antonia entra a una comisaría con una caja entre las manos. Busca a Luis Antonio López Santander, un detective que no la reconoce —o que prefiere no reconocerla—. Dentro de la caja hay huesos. También hay una historia familiar quebrada, una infancia al costado del Zanjón de la Aguada y una verdad que ningún informe policial puede cerrar. “Azul de Prusia” es el título de la propuesta de la Compañía Contraplano, con dirección de María Helena de Oliveira y la participación de la dramaturga Flavia Radrigán en escena.
Entre tazas de té, burlas, amenazas y verdades mutiladas, la obra abre una pregunta incómoda: ¿qué ocurre cuando los muertos ya no aceptan seguir enterrados?
La autora aborda la memoria no como un ejercicio nostálgico, sino como una fuerza material. “Azul de Prusia” propone una puesta en escena donde el interrogatorio se transforma en confesión, ritual y ajuste de cuentas. La comisaría deja de ser solo un espacio policial para convertirse en una habitación cerrada donde Chile, vuelve a encontrarse con aquello que intentó dejar fuera de cuadro.
“Esta obra habla de los muertos que siguen presentes, pero también de quienes han tenido que cargar con historias que no les correspondían. Antonia llega a liberar una caja, pero sobre todo llega a liberarse a sí misma”, señala la
dramaturga.
Sobre el participar en la puesta en escena, la autora es clara. “No soy actriz, ni pretendo serlo”, dice. “Intervengo como dramaturga en mi creación, dando la partida, marcando algunas pausas y al cierre. Soy Flavia y no formo parte de la
ficción”.
La puesta en escena está a cargo de María Helena Oliveira – directora de la Escuela de Teatro y Comunicación Escénica de Uniacc-, quien señala que la sedujo el lenguaje poético del texto. “Las historias son muchas, pero hay formas,
para contarlas en el teatro. El texto de Flavia nos invita a viajar en esas formas poéticas, en esas metáforas, en esos detalles del cotidiano, pero contados de una manera muy particular. Eso permite que uno deba trabajar para descubrir cómo materializar esta palabra, esta imagen que nos surge, la imagen de la pobreza, el drama de dos personas que no quieren encontrarse, pero que saben que un día van a tener que reunirse a resolver cosas pendientes”.
Agrega que la convocó, además, la posibilidad del ejercicio teatral colectivo: ”El tener a dos actores, una diseñadora y a la misma dramaturga dentro del escenario durante todo el proceso, transforma la dirección en un proceso de mediación. Las ideas fluyen con mucha velocidad, con muchas ganas, y la dirección va solamente ayudando a tomar rumbos”.
Sobre la autora: Flavia Minerva Radrigán Araya es una dramaturga, escritora y académica chilena. Entre sus textos teatrales se cuentan “Miradas lastimeras no quiero”, “Lo que importa no es el muerto”, “Un ser perfectamente ridículo”, “Peligro, peligro de mí”, “Lear, el rey y su doble”.
Ficha artística
Dramaturgia: Flavia Radrigán A
Elenco: Roberto Poblete Z. / Gonzalo Pinto G.
Dirección: María Helena de Oliveira
Diseño Integral: Laura Gandarillas
Producción: Macarena Tapia
Coordenadas
Matucana 100
16 de julio al 2 de agosto
jueves a sábado 19:15 domingos 18:45hrs
