Dirigida por Luis Ureta y con Claudia Cabezas, Guilherme Sepúlveda, Tito Bustamante, Ignacia Sepúlveda y Nicolás Alaluf en el elenco, la adaptación del dramaturgo británico Gary Owen para “Espectros” reformula el clásico de Henrik Ibsen para revelar cómo los secretos familiares, las herencias invisibles y las estructuras de poder siguen resonando en el presente. El montaje debuta el 28 de agosto en Teatro Zoco.
Helena está a punto de inaugurar un hospital construido gracias a la fortuna de su difunto esposo, un hombre admirado por toda la comunidad. Pero la llegada de su hijo Oz, y de un antiguo amigo, hará emerger una verdad capaz de derrumbar la imagen de una familia aparentemente ejemplar. Así comienza “Espectros”, la nueva producción del Centro para las Artes Zoco, basada en la célebre obra que Henrik Ibsen escribió en 1881. Considerada uno de los grandes pilares del drama moderno, la pieza escandalizó a la sociedad de su época por abordar temas entonces impensables sobre la familia, la moral y las apariencias.
Casi siglo y medio después, el dramaturgo británico Gary Owen recuperó el texto para escribir una versión profundamente contemporánea. En lugar de reproducir el contexto victoriano, trasladó el conflicto al presente: el orfanato se convierte en un hospital, la enfermedad venérea desaparece y los antiguos tabúes ceden su lugar a preguntas sobre la violencia de género, el abuso de poder, el consentimiento, la memoria y las huellas invisibles que una familia transmite de generación en generación.
Estrenada en el Lyric Hammersmith de Londres en 2025 bajo la dirección de Rachel O’Riordan, la adaptación fue ampliamente elogiada por la crítica especializada. The Guardian destacó que Owen logra actualizar el clásico sin perder «la fuerza tóxica del original», construyendo una obra capaz de conmover tanto a quienes conocen el texto de Ibsen como a quienes se acercan por primera vez a él.
“Lo que me llevó a apostar por la versión de Gary Owen fue su capacidad para acercar Espectros al presente sin traicionar la esencia de Ibsen”, comenta Pablo Halpern, director artístico de Teatro Zoco. “Owen no se limita a modernizar el lenguaje o a trasladar superficialmente la acción: vuelve a plantear el conflicto desde una sensibilidad contemporánea y consigue que los personajes, sus secretos y sus contradicciones nos resulten profundamente reconocibles”.
Para el director Luis Ureta —quien llega por primera vez a Teatro Zoco—, uno de los principales aciertos de Owen está en haber desplazado el conflicto desde la herencia biológica hacia otras formas de transmisión que siguen presentes en la sociedad contemporánea: «El dramaturgo entiende que la cuestión de la transmisión de la herencia es algo mucho más complejo y profundo que la genética. Hay aspectos sociales, culturales, transgeneracionales y conductuales que la obra sugiere de una manera muy inteligente, permitiendo que la herencia tenga una profundidad asociada a dimensiones internas, morales y espirituales”.
“Otro aspecto muy relevante es que el pastor de la obra original aquí se transforma en un abogado. El manejo del poder ya no está en manos de una fuerza religiosa, sino de un ámbito relacionado con la justicia, las leyes, la racionalidad y las transacciones económicas. Ese viraje toma distancia de las cuestiones propias de la Iglesia y se acerca a una dimensión política y ciudadana muy pertinente para entender cómo nos relacionamos hoy como comunidad”, agrega.
El director destaca además que Owen recoge fenómenos propios del presente que resultan decisivos para el desarrollo del conflicto. «La obra también incorpora con mucha lucidez el valor y el poder de las redes sociales, y el fenómeno del asesinato de imagen o la clausura de una persona a través de ellas”.
Sin embargo, para Ureta, más allá de esas transformaciones, el verdadero fantasma de Espectros sigue siendo el mismo. «Uno de los fantasmas que recorre transversalmente la dramaturgia es la incapacidad de responder con sinceridad y honestidad a nuestra propia naturaleza, y terminar tomando decisiones asociadas a la mirada de los otros. En esta obra también Helena plantea algo muy similar: ‘esto que estoy diciendo jamás lo diría en público’. Es decir, en privado se piensa de una manera y en público se obra de otra. Ese doble estándar refleja muchos de los vicios de la sociedad chilena y de la sociedad occidental contemporánea», señala.
La propuesta escénica busca trasladar esa tensión al escenario a través de un lenguaje cercano al realismo contemporáneo, privilegiando las relaciones entre los personajes y una atmósfera donde el pasado permanece siempre presente.
Ficha artística
Espectros de Henrik Ibsen
Versión de Gary Owen
Traducción: Pablo Schwarz
Dirección: Luis Ureta
Elenco: Claudia Cabezas, Guilherme Sepúlveda, Tito Bustamante, Ignacia Sepúlveda, Nicolás Alaluf
Diseño integral: César Erazo
Música original: Carlos Cabezas
Asistencia de dirección: Soledad Henríquez
Asistencia de producción: Isidora Ituarte
Realización escenográfica: Fernando Quiroga
Maquillaje y peinados: Margarita Nilo
Fotografías: Daniel Corvillón
Coordenadas
Centro para las Artes Zoco | Avenida La Dehesa 1500, Lo Barnechea
28 de agosto al 11 de octubre.
jueves, viernes y sábado a las 19.30 h, domingo 18.00 h.
