“El rucio de los cuchillos” revive de la mano de Cristián Plana

Hasta el 3 de octubre, el Teatro Nacional Chileno recibirá en su escenario la puesta en escena de “El rucio de los cuchillos”, texto dramático de Luis Rivano dirigido por Cristian Plana. Se trata de una crónica de la vida nocturna santiaguina de los años ’60, que retrata de un modo naturalista a un joven recién salido de la cárcel que no quiere salir a la calle por miedo a reincidir o caer preso, víctima de la injusticia policial. Nostálgico de sus compañeros de celda, el Rucio decide vivir encerrado en la pieza de un hotel, como si estuviese atrapado en un destino trágico.
La obra muestra crudamente tres vidas atravesadas por una violencia normalizada, empujadas sin compasión por oscuros deseos de venganza: una prostituta, la Guille (Camila Brito), su cafiche el Tolo (Alexis Moreno) y un joven prostituto, el Rucio (Diego Varas).
Cristian Plana, director de teatro, formado en La Memoria y que tuvo su última participación en el TNCh con “Velorio Chileno”, de Sergio Vodanovic, cuenta: “El Rucio es interesante, porque viene saliendo de la cárcel y está escondido, está en una situación paranoide, tiene miedo de salir a la calle, por miedo a reincidir, pero también por la injusticia, porque los ratis se aprovechan de los recién salidos de la cana y los extorsionan. Además, uno se da cuenta que cada vez que recuerda algo respecto de los compañeros que tuvo, es como que se activara una pulsión de vida y ahí uno dice, chuta, ¿será que en verdad el único refugio real, el único espacio donde él podría sentir algo por la vida y la existencia, amor fraternal, e incluso amorosos o afectivo es la cárcel?”
A propósito de la nueva versión, Plana se despoja de las reminicencias de la versión anterior de la obra, también montada en el escenario del Varas: “Lo que encuentro interesante de volver a montar las obras es que se van renovando y nos van poniendo en crisis con el hoy, entonces uno va descubriendo lo que tiene de vigencia el texto y eso solo ocurre en el contacto”.
En ese sentido, el director comenta que se ha quedado con aspectos que trascienden y ha puesto nuevas perspectivas en escena.“Me quedo con la idea de lo entretenido de la obra. Desde una historia que puede ser muy cruda, también atravesada por la violencia, terrible a ratos, pero recuerdo lo entretenido de verla. Ahora estamos trabajando una apuesta más despojada o corrida del espacio realista convencional, para darle la distancia o un sentido épico, de extrañamiento. Hay varios monólogos y es a eso a lo que les estamos dando más”, agrega.
Detenerse en la historia de Luis “Paco” es interesante. Juan Andrés Piña (periodista) y autor de “Luis Rivano: La memoria de los olvidados” (Ediciones UDP), se atrevió a relevar la figura de este dramaturgo que levanta preguntas dado que en plena dictadura ejerció como carabinero (de ahí el chilenismo). Sin embargo, su amor por la lectura y la escritura (forjada desde sus vivencias en Llolleo) levantaron en él un interés social que lo impulsó a escribir con una máquina comprada a plazo en la Cooperativa de Carabineros a través de pseudónimos que no evitaron su expulsión de la institución policial.
El camino de Rivano se forjó desde su pasión. En su siguiente etapa se transformó en librero, inaugurando en 1967 la que hasta hoy es una icónica librería ubicada en calle San Diego. Quienes lo conocieron comentan que pasaba su días ateniendo personalmente, pero también caminando entre estas calles buscando las historias que quedaron retratadas en dramaturgias como “El rucio de los cuchillos”.
“Rivano contacta con el origen de ese personaje, de ese joven quen hoy estaría haciendo un portonazo, una encerrona.Está yendo al origen del personaje que uno ve en los medios y lo ve como el delincuente, el malvado, o la escoria de la sociedad, pero que si uno se conecta con el origen es tremendo […] Por eso es importante Rivano, porque enciende el foco sobre ese otro lugar y lo hace de una manera muy poco condescendiente, ni compasiva, ni tierna; pone el foco para mostrar la crudeza. Eso también puede abrir la cabeza y hacerle sentir a uno cierta empatía por ese otro que está expuesto en las noticias”, concluye Plana.
Funciones especiales
Esta producción tendrá dos funciones especiales dirigidas a estudiantes el día 23 y 30 de septiembre. La primera en la sala Antonio Varas y la segunda se trasladará hasta el Centro Cultura Espacio Matta, comuna de La Granja.

Ficha Artística
Dramaturgia: Luis Rivano
Dirección: Cristián Plana
Asistencia Dirección: Catalina Rozas
Elenco: Alexis Moreno, Camila Brito, Diego Varas Fuentealba
Diseño Escenografía, Iluminación y Afiche: Kristian Orellana
Diseño Vestuario: Franklin Athos Sepúlveda
Diseño Sonoro: Benjamín Del Río
Maestra De Baile: Francisca Infante
Fotografía: Felipe Poga
Producción: Teatro Nacional Chileno con el financiamiento Del Programa De Apoyo A Teatro Universitarios otorgado por el Ministerio de las Culturas, Las Artes y el Patrimonio.

Coordenadas
Sala Antonio Varas
Miércoles a sábado
Hasta el12 de septiembre y del 23 de septiembre al 3 de octubre,
19:30 horas, $10.000 entrada general, $5.000 estudiantes, tercera edad $3500 estudiantes