“Hamlet Multitud”, adaptación del texto dramático “Hamlet” de William Shakespeare escrita por Jonathan Aravena y Claudia Echenique -quien es también la directora- , vuelve a la cartelera esta vez en M100, del 23 de julio al 2 de agosto. El elenco que conforma la obra es numeroso, contando con la participación de Vicente Almuna, Ignacio Galarce, Ximena Rivas, Julio Milostich, Gonzalo Robles, Consuelo Carreño, Camilo Carmona, Valentina Nassar y Eduardo Vial, también asistente de dirección.
Además del elenco principal hay un coro ciudadano conformado por Sofía Zagal, Fabián Fica, Constanza González y Álvaro Valdebenito. Ellos dan voz y acompañan la música de Benjamín del Río y José Tomás Célis.
Hay muchas manos detrás de este gran proyecto, ya que entre elenco, vestuarista, escenógrafos, diseñadores/as, técnicos/as, producción, dirección y un coreógrafo, suman 26 personas. Una multitud.
Al ser una reinterpretación contemporánea de un clásico teatral del Renacimiento, el público espera ansioso comprobar qué tendrán de novedoso los textos, y encontrarán una perspectiva fresca que haga replantearse el molde clásico y trágico en el que fue creada la obra. Y si algo tiene “Hamlet Multitud” es novedad.
La esencia de la obra se sostiene con base en la trama original de Shakespeare, que relata una historia situada en el reino de Dinamarca, donde ha asumido el poder un hombre llamado Claudio, ya que el anterior rey, su hermano, ha muerto repentinamente. Tras asumir el trono, Claudio desea casarse apresuradamente con Gertrudis, quien fue esposa del difunto rey y es la madre de su sobrino, Hamlet. Quien, dada su ascendencia, no es nada más ni nada menos que el príncipe de Dinamarca.
El conflicto de la historia se plantea al inicio, cuando su amigo Horacio le informa a Hamlet que ha visto al fantasma de su difunto padre vagando, y él ,sin dudarlo un segundo, se propone verlo con sus propios ojos. Al encontrarse con el espectro queda anonadado, pero no solamente por verlo, sino por lo que le comenta. El fantasma le dice que no ha
muerto repentinamente como todos creían, sino que Claudio, su propio hermano, lo ha envenenado.
Hamlet es golpeado tan fuertemente por la noticia que no sabe qué hacer con ella. Su padre le dice que no culpe a su madre y que “no envenene su corazón”, pero las emociones son tan potentes para el príncipe que comienza a caer en un espiral de pensamientos abrumadores, estado que todos en el castillo tildan de locura. Mientras piensa qué acción debe tomar frente a la verdad de la muerte de su padre, se presenta su dilema: la justicia que quiere hacer se inclina más hacia la venganza. Pero no debe envenenarse, su padre así se lo ha encomendado.
En esta interpretación, el espacio en el que todo se desarrolla está construido de una manera particular. Hay una tarima de madera sobre la que se ubican los actores. Esta, durante toda la primera parte de la obra, tiene una tela roja colgando desde el techo de la sala, simulando una especie de “mini telón” que crea un escenario diegético dentro del escenario real. Junto a esta tarima, al lado izquierdo desde la visión del público, se encuentran el coro y los instrumentos que acompañan constantemente.
Es importante recalcar que, pasada la mitad de la obra, el “mini telón” es retirado por algunos personajes y queda solamente la plataforma de madera y el espacio del coro, haciendo pasar a primer plano el gran telón rojo de fondo.
En cuanto al texto, está ligado directamente con la música ya que hay juegos de canon, diálogos cantados y frases que el coro dirige a los personajes que están sobre la tarima donde ocurre la acción, como en una suerte de coro gregoriano. Además, se mezcla lenguaje actual con el de época del libreto original.
Los intérpretes llevan vestuarios en tonalidades grises, bastante ceñidos al cuerpo y lucen una estética coincidente a los ropajes de la nobleza. Nadie lleva colores vibrantes, solamente llevan un verde intenso los que más adelante son presentados como “los actores cómicos” que montan la obra de teatro que Hamlet organiza para su madre, su tío y la gente del castillo.
En “Hamlet Multitud” hay un diálogo constante entre el espacio y la acción escénica. Al ocurrir la historia original en un castillo se podría fácilmente crear la expectativa de una escenografía estrambótica o con grandes muebles y decorados. Sin embargo, en esta reinterpretación el espectador se encuentra con una simple tarima, ubicada sobre el escenario real.
Finalmente, lo que hace el escenógrafo Tobías Díaz, más Cristóbal Ramos junto a Daniela Portillo en el diseño escénico integral, es volver a las raíces del teatro en lo espacial, mientras los textos y las interpretaciones se despegan de lo clásico.
Al ser Hamlet una historia tan conocida e interpretada una infinidad de veces, se requiere de gran trabajo y estudio para darle un giro original. Durante el inicio de “Hamlet Multitud”, el elenco hace una pausa y dice al unísono que para realizar esta obra han leído y releído todas las versiones, tanto en inglés como en español, y que este proyecto ha nacido de esas sesiones de lectura y las preguntas que se formularon en el proceso.
Ese momento de transparencia llama mucho la atención, ya que expone las vulnerabilidades de las mentes creativas detrás de la pieza, algo que generalmente no se hace en el mundo de la dramaturgia, mucho menos en el teatro Isabelino. Pero además de ser una instancia inédita dentro de la propuesta dramática, es una oportunidad de conectar a un nivel mucho más profundo con los espectadores y las espectadoras, dejándoles ver -aunque sea un poco- el esqueleto del proyecto.
Hay también una invasión del espacio del público en varias escenas, los actores transitan por la sala y vuelven al escenario, se sientan en primera fila a ver lo que otros hacen sobre la tarima, hacen ruido, ríen y se hacen callar entre ellos. Acaban por difuminar la línea imaginaria que hay entre las butacas y el proscenio, confundiendo pero también creando una complicidad que desaparecerá en cuanto hagan la venia final, pero que mientras exista, hace a todos los espectadores querer participar de la conocida historia.
* alumna de comunicación audiovisual -cine Uniacc
